Se puede
decir que el resto del día fue bastante tranquilo. Volví a la sala de ocio,
donde todos pasaban su tiempo con tranquilidad y en cuanto me senté, Alice y
Brigit corrieron hacia mi mesa y se pusieron a jugar entre ellas con mi
ajedrez, sin hablar, pero mirándome, Alice intensamente, como expectante y
Brigit con una amplia sonrisa.
Stella se
paseaba de arriba para abajo siempre sin quitarme el ojo de encima más de unos
segundos, como si esperara que comenzara a gritar o a hacer alguna “locura”.
No vi a Jace
el resto de la tarde.
Durante la
cena, pude ver a Daniel, que ayudaba a servirla en las mesas a alguno de los
pacientes más mayores y que cuando me vio mirándolo sonrió de forma efusiva.
A la hora de
dormir, cuando estaban a punto de apagar las luces sentí una extraña vibración
en mi cabeza.
“Creo que
estas recibiendo una llamada perdida” rió Soul, que ya había dejado atrás todo
ese dramatismo de unas horas antes.
“¿De quién?”
Pregunté por seguirle el juego.
“El chico
iridiscente quiere hablar contigo. O eso, o implantarte fantasías subidas de
tono para que sueñes con él”
“No es una
mala idea, preciosa numero 2”interrumpió la voz de Daniel.
Eso era
genial. Fantástico. Ahora ya ni siquiera podía estar tranquila en mi propia
cabeza.
Estaba más
que acostumbrada a Soul rondando todo el tiempo. No podía pensar en un instante
en el que ella no hubiera estado, pero esto era distinto. La idea de que en
cualquier momento Daniel pudiera meterse en mi cabeza y saber lo que pensaba me
inquietaba, y mucho.
"¿Que
quieres? No paras de aparecer. Te gusta mucho parlotear ¿no?" me burle
mientras me volví a acostar en la cama, de donde me había incorporado al
escuchar su voz.
"En
realidad..." comenzó a decir con un tono de voz que jamás hubiera esperado
oír en él. Sonaba casi... Tímido."Solo quería saber como
estabas"soltó rápidamente" Hoy has muerto y vuelto a la vida, no es
lo que se dice, un gran día"
Creo que el
se pensó que mi silencio, el que siguió a su declarada preocupación, fue por
orgullo, por no querer mostrar debilidad ante el, pero la verdad es que me
quedé perpleja.
¿Realmente
le importaba como me sentía o era un truco para ganarse mi confianza?
"Nos ha
salvado, Raven, pero no se" dudó "No se que pensar de él"
admitió temerosa.
Temerosa por
confiar de nuevo en alguien y volver a salir heridas, como ya había pasado con
Jace.
"Estoy
bien" le dije a Daniel volviendo a la 'comunicación' que tenia con él.
" lo mejor que se puede, supongo"
"¿Que
pasó con el grandullón? Ya sabes, tu perro guardián. Me sorprendió muchísimo
que permitiera acercarse a ese tío lo suficiente como para que pudiese herirte,
ya no decir matarte" Y eso fue todo. La timidez se fue. Y volvió el
fanfarrón.
"Primero
que nada, no te importa. Segundo, es mi vida. Te agradezco mucho que nos
salvaras, de verdad, pero no creo que te de derecho a meterte en mi mente todo
el tiempo. Por favor, si quieres hablar conmigo no irrumpas como si fuera tu
casa. Te debo mucho, pero mi vida es mía y es lo único real que me queda."
El silencio
mental y físico era casi palpable. Podía sentir a Soul, que trataba con todas
sus fuerzas de no hacer ni un solo ruido, lo que no debería ser muy difícil,
teniendo en cuenta que no tenia un cuerpo para producir sonido alguno.
"De
acuerdo, tienes razón. Cuando quiera hablar contigo lo haré sin ser invasivo.
Me alegro de haber podido tener una conversación seria contigo, preciosa.
Buenas noches"
"¡Espera!
No hemos terminado de hablar. ¡Tienes que decirme lo que ha pasado hoy! ¿Que
eran esas armas? ¿Que quería ese hombre de mi?"
"Lo
siento, preciosa, pero sigues sin estar preparada para la verdad. Aún tienes
que pasar duras pruebas, pero ya queda menos"
Cada vez su
voz se oía menos, más lejana, como si hubiera estado a mi lado todo el tiempo y
ahora se fuera.
"¡No
puedes hacerme eso! ¡Necesito saber!"le grité enfadada porque no fuera
capaz de darme respuestas.
"Tu
misma lo has dicho, nena. Es tu vida, pero eso no quiere decir que tu lo puedas
controlar todo. En la vida a penas puedes controlar algo. Tu eres demasiado joven
e ingenua para entender lo que pasa, pero pronto abrirás los ojos."
sentenció. Y entonces el zumbido de la conexión se desvaneció.
"Vaya
cabronazo" dijo Soul unos segundos después de que el silencio total se
instaurara en la habitación y en mi mente.
"Por
una vez, querida mía, estamos de acuerdo" le dije mientras me tapaba con
la sabana y me colocaba en posición fetal para dormir, o al menos intentarlo.
Este
despertar fue algo distinto, aunque no logro saber el porqué. Todo estaba
exactamente igual. La cama, la luz, esta vez azulada que le daba un toque algo
macabro al pasillo, el cual veía desde mi posición por la puerta abierta. Todo
era igualmente distinto.
De forma
mecánica, ya como un mero hábito, no me negué y salí de la habitación,
recorriendo el pasillo, esta vez con esa luz azulada y algunas bombillas
titilando a mi paso, dirijiendome a la segunda planta por las escaleras.
Cuando
llegué, allí estaban las puertas, exactamente igual que los otros días, pero
distintas de alguna extraña forma.
Solo había
una cosa en todo el pasillo que pudiera afirmar con toda seguridad que había
cambiado.
Y eso había
hecho que la felicidad mas grande me inundara, sin siquiera saber por que ese
extraño hecho me hacia tan feliz, ni lo sabría hasta tiempo después.
La primera
puerta.
La puerta de
la llama en el pomo, la que llevaba hasta los sueños de la pequeña Brigit, ya
no estaba. Había desaparecido.
En su lugar
se encontraba la colorida sombra, y digo colorida porque la impresionante gama
de tonalidades era similar a una hermosa puesta de sol, de una llama.
Cuando la
mirabas con intensidad suficiente, la llama parecía tener vida propia y
crepitar como en fuego intenso de una hoguera.
La paz que
ver esa llama me daba me hizo continuar inspeccionando puertas, pues estaba
segura de que Brigit estaría bien.
Mi
inspección a las puertas vecinas duro bien poco, debido a que mi atención se
centro en una en particular. Una puerta exactamente igual a todas las demás.
Pero igual de una forma distinta.
No sabia
porqué, pero esa puerta encajaba a la perfección con todo lo que había sido el
sueño nada mas despertar. Eso fue lo que me dio la seguridad para traspasarla.
Algo dentro
de mi, muy, muy dentro, me decía que esa debía ser mi siguiente prueba.
En el mango
la puerta no había un símbolo tan visible como el de Brigit y realmente supe
que había un símbolo porque lo buscaba. Sabia que tenia que estar ahí. Si
cualquier otra persona lo hubiera mirado sin buscarlo lo habría pasado por
alto.
El símbolo
era como una especie de esfera, que al posar mi mano sobre el no fue
atravesado, como si lo fue la otra puerta, sino que parecía a relieve.
Al tocarlo,
cuando mi dedo lo rozó, la esfera a relieve comenzó a desprender un color azul
exactamente igual a la luz del pasillo, y aún así, distinto.
Entonces,
con un ligero chirrido y sin ningún movimiento por mi parte, la puerta se
abrió, dando paso a una nada luminosa.
Di un paso,
decidida, y atravesé esa nada, que al tacto era como una cortina de agua
tranquila. Y entonces... Nada.
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