-No puedes hacer esto Raven- me reprendió mi
madre- Aún no es tu hora.
No podía verla, solo oía su voz, tan clara
como mis recuerdos.
-Pero estoy muerta, mamá-repliqué.
-No por mucho tiempo.
Y entonces, un tirón, similar al que me sacaba
de los extraños sueños del pasillo y las puertas, me llevó de vuelta a un mundo
donde el dolor se extendía por todo mi cuerpo, pero me era imposible retorcerme
o intntar escapar de él.
-Venga, pequeña, desierta, no puedes morir todavía.-
Me alentó una voz muy conocida y al abrir los ojos me encontré con esas
lagunas, habitualmente azules, que ahora eran como pozos sin fondo,
completamente negros-¡Gracias a dios! Pensaba que no volverías. ¡Llevas sin
respirar más de diez minutos, Raven!- Exclamó Jace al vorde de un ataque de
nervios.
De repente, en cuanto abrí los ojos, el dolor
había desaparecido. Miré hacia abajo y no vi ni un rasguño en la ropa, ninguna
marca o mancha que implicara que habia estado herida y... Muerta.
En lugar de sangre, estaba completamente
empapada, como si me hubieran puesto a remojo.
Fue entonces que me di cuenta de que no estaba
en el tunel de árboles, sino en una porción de cesped verde a un lado del río.
"¿Qué... qué ha pasado?" pensé
confundida.
"¡Menos mal que despiertas Rave, estaba
muy asustada!" Gritó Soul causandome dolor de cabeza.
"¿Qué ha pasado, Soul? ¿Qué hacemos
aquí?"
"¡Estabas muerta! Moriste nada más esa
cosa te atravesó. No creerias lo que pasó despues."
"¿Pudiste ver lo que sucedió después de
que yo ya no estubiera? ¿Cómo es eso posible?"
"Creo que... Mmm... Una vez tu
abandonaste este cuerpo, se me concedió... ¿Como decirlo sin que suene mal? El
acceso y el control sobre él. No podía moverme, o sentir otra cosa que no fuera
tu ausencia, pero podía oir y ver. No fué como cuando tu estabas allí, que veia
todo lo que tu mirabas como si fuera una pantalla, sino que podía ver lo que yo
quería, yo lo controlaba."
"Pero..." dije sin entender nada
"Ahora estoy bien, estoy viva, Soul. ¿Cómo es posible? ¿Que ha pasado para
que vuelva?"
"No estoy muy segura" dijo con voz
vacilante "Creo que será mejor que te lo muestre en el coche. Jace te esta
hablando"
-¡Raven!- gritó este zarandeandome- Dios,
aunque no respondas puedes dar alguna señal de que me entiendes. Estas en
Shock. ¿Quieres agua? No, que estúpido, has estado a punto de ahogarte. ¿Qué
necesitas?- preguntó desesperado, sin saber que hacer.
Y por primera vez, lo ayudé a saber como
mesentía.
-Me abandonaste- dije con voz ronca por el
desuso. La sorpresa tiñó su rostro y sus ojos amenazaron con salirse de sus
orbitas.- Quiero irme, no quiero estar contigo.-susurré, apartandome un poco de
él.
-¡Oh,Dios mio!-Exclamó no solo con sorpresa,
sino tambien con lo que parecía... Pena. - Has hablado. ¿Y eso es lo primero
que me dices? Rave, lo siento tanto.-Dijo con lo que parecía autentico
arrepentimiento en sus ojos. Pero ya era tarde.- De verdad que no sé lo que me
pasó, yo...
Lo interrumpí, levantando la mano para decirle
que parara.
-Solo lo he hecho para que ya no tengas nada
por lo que seguir hablandome. Querías lograr que te hablara. Lo has conseguido.
Ahora quiero irme- dije levantandome, como pude.- Y escucha bien, Jace, porque
es lo último que diré. Has roto lo único en lo que tenía fé. Ya no confío en
tí.
Y con esas primeras y últimas palabras, caminé
hacia el coche, sin esperar a que me siguiera y limpiandome una lágrima que se
me escapó de la humedad e mis ojos.
Me prometí que no lloraría y no lo haría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario