lunes, 23 de marzo de 2015

CAPITULO 4

CAPITULO 4
Esa noche ya no pude dormir.
Cuando al día siguiente la enfermera Nancy llamó a la puerta para que bajara a desayunar ya estaba peinada y vestida y hacia horas que estaba leyendo.
Era extraño que Jace no me despertara, pero sería porque estaba en una de sus escasos días libres.
Al ser tan temprano el comedor estaba casi vacío. Solo algunos de los celadores y enfermeras que hacían el turno de noche estaban allí, desayunando antes de marcharse. Cuando puse mi desayuno, una madalena, una tostada y un vaso de leche, en la bandeja, me senté donde siempre a comer con lentitud, ya que estaba cansada.
“Vaya nochecita que me has dado, Raven. Te agradecería que la próxima vez que tengas pesadillas me dejaras tranquila” se quejó Soul.
“Como si te hubiera llamado. Si no puedes dormir conmigo despierta es tu problema”
“Piensas demasiado alto. Es imposible dormir contigo cotorreando sin parar sobre lo raros que son tus sueños últimamente. Si te soy sincera no me interesa lo mas mínimo los pasillos vacios y las paredes sin puertas. Es más interesante que en tu sueño ese chico te hablara en tu mente, aunque… bueno, solo es un sueño ¿No?”
“Supongo”
“Cr..o q.. no de…ias p..ocu.art. “dijo sonando entrecortada, como si no tuviera señal.
“No te entiendo. ¿Qué te pasa? Si es una broma no es gracioso.” Dije esperando que contestara, pero no lo hizo. “¿Soul? ¿Estás ahí?”
No hubo ninguna respuesta. Fue entonces cuando Daniel entró en el comedor. Recorrió la habitación con la mirada y la posó en mí. Caminó hasta la mesa y se sentó sin decir nada, se limitó a mirarme fijamente, como si esperara algo de mí.
“Que hombre más extraño” pensé.
“No es que tú seas la persona más normal a la que conozco” respondió el sin hablar, solo sonriendo ante mi cara de horror. “Vaya, ya veo que no esperabas que pudiera hacer esto de verdad. ¿Todavía piensas que el desdoble es un sueño? Principiante”
“¿De qué narices estás hablando? ¡Pero qué digo! ¡No estás hablando! Esto tiene que ser otro sueño, en un rata me despertaré.” Afirme intentando convencerme a  mí misma, pero los movimientos de los trabajadores, las llegadas de otros pacientes y el intenso olor de la comida siendo preparada inundaban todo, como lo hacia todas las mañanas. Nada parecía distinto de lo que lo había sido ayer o anteayer, o en los últimos años. Entonces ¿Esto era real? ¿O estaba soñando?
No había estado tan confundida en mi vida. ¿Qué era real y que no lo era? ¿Acaso todo lo que había vivido era una ilusión? ¿Eran los sueños reales o lo era lo que estaba viviendo en ese momento?
“Sé que tienes muchas dudas, pero yo puedo ayudarte” Aseguró con el rostro serio de repente.
No había estado tan confusa en toda mi vida, y eso era mucho decir. No ayudaba que no pudiera escuchar a Soul. Ella, aunque podía ser muy pesada e irritante, siempre estaba ahí para mí cuando la necesitaba, y cuando no, y me ayudaba a pensar salidas que de otra forma no habría visto. Decidí dejarme llevar por lo que fuera que estaba pasando. Quizá tuviera suerte y fuera un sueño.
“¿De verdad puedes escuchar lo que pienso?” Pregunté mirándolo de reojo mientras espiaba a los demás trabajadores, que terminaban sus desayunos.
El sonrió como si le pareciera gracioso que hablara directamente con él, o que le hiciera una pregunta tan estúpida, no estaba segura de cual, puede que las dos.
“Creo que el que te este contestando responde a tu pregunta, pero parta que quede claro, sí, puedo escuchar lo que piensas, aunque solo lo que piensas como tal, quiero decir, las palabras o conversaciones mentales, no puedo percibir tus emociones ni sensaciones, ni tus pensamientos inconscientes. Digamos que son más las cosas que no puedo oír que las que sí que puedo.”
“Vamos, que solo escuchas mi pensamiento consciente y activo.” Sentencié yo, intentando aclarar el lio que me había hecho por su culpa.
“Sí. Es una buena forma de describirlo. Me lo apuntaré”
No tenia ni idea de que decir porque la palabra raro se quedaba muy corta y estaba segura de que la había usado como mil veces. Tendría que buscar sinónimos en el diccionario, porque hasta para mi estaba sonando repetitiva.
 “Si Soul me escuchase seguro que se burlaría de mi poca originalidad. ¡Un momento! ¿Qué demonios ha pasado con Soul? No puedo oírla otra vez. Seguro que es por culpa de este tío.”
“¿Cómo lo haces?” Pregunta Daniel muy curioso y sorprendido.
“No tengo ni idea de lo que dices.”
“Estas bloqueando tus pensamientos. No puedo escucharlos. Es la primera vez que me pasa.”
“¿Ah, sí? No he hecho nada anormal, solo que no quería que me leyeras la mente y he pensado con cuidado.” Pensé en tono de conversación como cuando le hablaba a Soul. “¡Espera! No me líes. No me interesa nada de este royo telequinésico o lo que sea. Déjame tranquila.” Ordene volviendo a mi yo de siempre.
Al levantarme de la mesa y dejarlo ahí sentado, mirándome, llamé la atención de algunos de los otros pacientes, que me miraban como si fuera una rareza. Irónico.
No quería saber nada de nadie en ese momento.
Supe que si Jace me viera de tan mal humor acusaría a la regla y se echaría a reír. Esperaba que al menos mañana estuviera allí y mantuviera a ese pirado de Daniel, que necesitaba un ingreso en la clínica más que yo, bien lejos de mí y mi relativa tranquilidad.
“Respira, Raven.” Me dije a mi misma mientras entraba en la sala común y me sentaba a jugar con Alice al parchís. “Mañana será otro día.”



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