miércoles, 11 de febrero de 2015

PRÓLOGO

Todos tenemos un demonio dentro.
Esa oración suele referirse a la parte mala de una persona, a una actitud, siempre y cuando no se esté refiriendo a que un demonio se ha apoderado de un cuerpo que no le pertenece, en ese caso se necesitaría un exorcista.
Pero no es del todo errónea.
Pocos son los que saben que los demonios existen y que, en ocasiones, el nacimiento de un humano coincide con la conversión de un alma del purgatorio en un demonio. En esos casos, el alma del purgatorio es obligada a vagar por el mundo hasta encontrar un cuerpo apto para ella, el cuerpo sin vida de un recién nacido. En ese momento, en la que el bebé no tiene alma y esta desprotegido, el demonio ocupa el puesto del alma perdida y le devuelve la vida. No sería un caso como el del exorcismo, pues el demonio no es un intruso, sino más bien un salvador. Estas personas, en cuyo interior, en cuya alma hay un demonio, se conocen como Demons.

1 comentario:

  1. Es increíble, Azahara, sigue así, yo también quiero leer la historia, además, puede que alguien importante lo vea y quiera publicarlo.

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